Un novio empenalizao
La boa de Antón Cerriche
Autor: José Frutos
Baeza 1899
A mí me pasa una estrá
y
me atosiga una pena
que
me están rollendo el arma
y
no puéo echallas juera.
Y no pruebo la comía
ni
en er bancal ni en la mesa,
y
anque me rinda er trebajo,
cuando
me echo en la pajera
me
dá una aflición ar pecho
y
un pavor a la caéza,
que
allí me esjarro a llorar
como
un zagaliquio e teta.
Ya no me dan armonía
ni
la burra, ni la cherra,
ni
er caliche, ni los bolos,
ni
er baile, ni las comedias.
Yo tengo una puncha
aentro
y
un rejalgar en la lengua
y
un busano que me roe
y
una esazón y una esa,
que
cuarquier noche me acuesto
y
pué que no arremaneja.
¡Y tuiquio por una esquife
de
vieja! ¡Malhaya sea!
Por la tía Faca
Espigares,
que
páece una sangrijuela,
con
el arma arrobiná,
y
no tié más cosa güena
que
la probe é su zagala,
la
probe de Maria-Pepa,
que
vive como henchizá
iguar
que paloma témida
enjaulaiquia
en las cuatro
paéres
de su vivienda;
que
no sale como enantes
a platicar a la cieca;
que
no ascucha mis palabras
y
que se va a gorver ética
de
tanto como su máere
la
esazona y la arreprieta
pa
que ni me dé er salúo
ni
sarga siquiá a la puerta.
Ella no vá a un esperfollo,
ella
no sale a la era
ni
se asoma al cornijal
pa
verme pasar la senda;
y
a mí me se pone un núo
en
la campanilla mesma
que
no he tomao ya un camino
por
no armar una trigedia.
Pa levitar un
trimulto
prevocao
por la vieja,
que
es más mala que er baladre
y
más pesá que la glea
y
tié una boquiquia é sierpe
que
sale juevo por ella,
tengo
aprecibío un plan
pa
dejalla patitiesa,
anque
gomite meneno
como
las salamanquesas.
En er borsillo e la faja
tengo
más duros que perras,
y
en er canute metías
la
fé e mozo y la lisencia;
me
farta er papel de probe
de
la Estática
y la céu!a,
las
cuatro Iletras der cura
y
arguna que otra encomienda
que
irá hacerme abora mesmo
mi
compáere Anton Visera.
Mañá mesmo iré yo
mesmo
con
tuiquia mi elicaeza
acompañao der perráneo
a platicar con la vieja,
pa
pidille a la zagala
y
casalla por la ilesia.
Le haré saber como llevo
diez
tahullas por mi cuenta,
que
soy pa er trebajo un burro
que
tengo un piojar de tierra
y,
hablando conmigo sólido,
seis
cochinos y la cherra.
Yo le sacaré er canute,
si
sa mester, a mi suegra,
con
tuiquios los decumentos
esperfollaos
y en regla,
y
si ice que naranjiquias
y
er sí que aspero me niega,
por
la noche, de escondite,
me
llevo a su Maria-Pepa
y
por mitá e los panizos,
sartando
azarbes y ciecas,
pa
epositalla ca el amo
me
la trayo a coscaletas.
Ensiguía me la llevo
a la calle de las Tiendas
y
tiro de la manilla
y
le merco lo que quiera:
media
ocena de bucharas,
un
espejiquio, una cesta,
una
silla de meneo
como
las abruzaeras,
un
par de arracás bien majas,
un
porrón de agua de esencia,
un
collar de cuentas gordas
y
un entruche con tijeras.
Entranimientres, el
amo
hará
toas las eligencias
pa
que no nos prienda er juez,
y
a otro dia ir a
la ilesia
a que er cura nos rugíe
con
er guisopo pa in sécula.
Si la tia Faca se
ablanda,
quié
icir que tuiquio se arregla,
y
si en la boa hay pasteles,
pasteles
habrá pa ella;
pero
si sigue emperrá
dándole
busto a la lengua,
no
pienso dalle un leñazo
en
comedio e las orejas,
porque
eso no lo premite
mi
crianza y mi concencia,
sino
cogelle la boca
y
punchalle con la orqueta
lo
mesmo que a un morciguillo
cuando
prenuncia blafemias
Del libro:
COJINES Y ALBARES 1927
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