miércoles, 24 de octubre de 2012

Un novio empenalizao


Un novio empenalizao
La boa de Antón Cerriche
Autor: José Frutos Baeza 1899

A mí me pasa una estrá
y me atosiga una pena
que me están rollendo el arma
y no puéo echallas juera.
Y no pruebo la comía
ni en er bancal ni en la mesa,
y anque me rinda er trebajo,
cuando me echo en la pajera
me dá una aflición ar pecho
y un pavor a la caéza,
que allí me esjarro a llorar
como un zagaliquio e teta.
Ya no me dan armonía
ni la burra, ni la cherra,
ni er caliche, ni los bolos,
ni er baile, ni las comedias.
Yo tengo una puncha aentro
y un rejalgar en la lengua
y un busano que me roe
y una esazón y una esa,
que cuarquier noche me acuesto
y pué que no arremaneja.
¡Y tuiquio por una esquife
de vieja! ¡Malhaya sea!
Por la tía Faca Espigares,
que páece una sangrijuela,
con el arma arrobiná,
y no tié más cosa güena
que la probe é su zagala,
la probe de Maria-Pepa,
que vive como henchizá
iguar que paloma témida
enjaulaiquia en las cuatro
paéres de su vivienda;
que no sale como enantes
a platicar a la cieca;
que no ascucha mis palabras
y que se va a gorver ética
de tanto como su máere
la esazona y la arreprieta
pa que ni me dé er salúo
ni sarga siquiá a la puerta.
Ella no vá a un esperfollo,
ella no sale a la era
ni se asoma al cornijal
pa verme pasar la senda;
y a mí me se pone un núo
en la campanilla mesma
que no he tomao ya un camino
por no armar una trigedia.
Pa levitar un trimulto
prevocao por la vieja,
que es más mala que er baladre
y más pesá que la glea
y tié una boquiquia é sierpe
que sale juevo por ella,
tengo aprecibío un plan
pa dejalla patitiesa,
anque gomite meneno
como las salamanquesas.
En er borsillo e la faja
tengo más duros que perras,
y en er canute metías
la fé e mozo y la lisencia;
me farta er papel de probe
de la Estática y la céu!a,
las cuatro Iletras der cura
y arguna que otra encomienda
que irá hacerme abora mesmo
mi compáere Anton Visera.
Mañá mesmo iré yo mesmo
con tuiquia mi elicaeza
acompañao der perráneo
a platicar con la vieja,
pa pidille a la zagala
y casalla por la ilesia.
Le haré saber como llevo
diez tahullas por mi cuenta,
que soy pa er trebajo un burro
que tengo un piojar de tierra
y, hablando conmigo sólido,
seis cochinos y la cherra.
Yo le sacaré er canute,
si sa mester, a mi suegra,
con tuiquios los decumentos
esperfollaos y en regla,
y si ice que naranjiquias
y er sí que aspero me niega,
por la noche, de escondite,
me llevo a su Maria-Pepa
y por mitá e los panizos,
sartando azarbes y ciecas,
pa epositalla ca el amo
me la trayo a coscaletas.
Ensiguía me la llevo
a la calle de las Tiendas
y tiro de la manilla
y le merco lo que quiera:
media ocena de bucharas,
un espejiquio, una cesta,
una silla de meneo
como las abruzaeras,
un par de arracás bien majas,
un porrón de agua de esencia,
un collar de cuentas gordas
y un entruche con tijeras.
Entranimientres, el amo
hará toas las eligencias
pa que no nos prienda er juez,
y a otro dia ir a la ilesia
a que er cura nos rugíe
con er guisopo pa in sécula.
Si la tia Faca se ablanda,
quié icir que tuiquio se arregla,
y si en la boa hay pasteles,
pasteles habrá pa ella;
pero si sigue emperrá
dándole busto a la lengua,
no pienso dalle un leñazo
en comedio e las orejas,
porque eso no lo premite
mi crianza y mi concencia,
sino cogelle la boca
y punchalle con la orqueta
lo mesmo que a un morciguillo
cuando prenuncia blafemias
Del libro:
COJINES Y ALBARES 1927

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