Unas encomiendas a moa e Bando
que el
Rabo-Arcarde de la Perranía
del Rincón del Conejo, Partío de Beniaján, espeta a toos sus avecinaos y que ha
corgao en los naranjos de la orilla e la senda.
Autor: José Zamora Martínez *Fiestas de Abril de 1930.
La presona der
Perráneo
de
este Partío, está mala,
porque
pegó un efarón
por
hay por la calle Arta,
ande,
pisó argún pellejo,
o'arguna
pociquia de agua,
y
se le ha güerto un mal vivo,
que
ni, er Solimán lo mata.
Y
sigún er Palazón...
¡pos,
pué... que pué... que se valla
par
Camino de Espinardo
antes
que arremate el haba!
Y como yo soy el
Rabo,
tengo
que empuñar la Vara.
De un probe rabo no
asperen
ni
sabel... ni dipromacia,
¡porque
ya ven que es lo úrtimo!
¡lo
que va siempre dezaga!
¡solo
sirve pa usear moscas...
y
meterse entre las patas!
No voy a echarus un
Bando,
como
el que mi Arcarde echaba,
que
pa eso me farta cencia,
y
destrución y glamática.
Pero a mi moa y
manera,
sus
diré cuatro palabras,
pa
que, si extendéis el rabo,
no
se paséis de la raya.
Y abora con más
motigo
debéis
no armar zaragatas...
¡la
presona del Perráneo
de
este Partío, está mala!
Si
se váis pa la Ciudá ,
por
busto de pasealla,
y
por cualsiquiera calle
se
tropezárais con guardias
der
Monecipio, vistíos
de
azur, con correas blancas,
no
vayáis a saluallos
como
si juán Villacampas,
porque...
¡sí que el traje es nuevo...
pero
son las mermas caras...!
Si se us secara er
galillo
en
Murcia, no beber agua;
pidir
un vaso de vino,
café,
cerveza u horchata;
porque
estos, si tién busanos,
son
pequeñiquios... y pasan.
¿Pero el agua? ¡Maere
mía!
¡Ni
pa lavarse la cara!
Esta que vá po el
azarbe
tié
más claror y es más sana,
y
no se le ven mincrobíos...
¡como
no sea anguna rana!
Y pa esas maeres que
van
tan
huecas, con sus zagalas,
a
lucillas, les alvierto
que
miren ande se paran,
porque...
¡hay cá sinvergonzón!
que
paice que no las gasta,
y
haciéndose el tontirile,
con
cara de papanatas,
se
va arrimando... arrimando...
hita
que toca... la marcha.
A la hija de Antón El Corto,
en
estos años de azaga,
viendo
«El Bando de la Huerta »,
encomedio
de una plaza,
se
le arrimó un churubito,
despaciquio...
y sin miralla,
y,
a la chispa, sin que naide
cayera
en la martingala,
¡dió
la probe un alarío...
que
paró al de la «Soflama»!
En la custión de la
leche,
tamién
meteré la vara.
No me paice rigular
ponelle
arbitro a las cabras...
¡cuando
ellas nus lo dán tó;
sin
dicir una palabra...!
Mi compae Juan, que
es lechero,
está
que bufa en su casa,
y
no llena ya pa Murcia
los
cántaros, si lo matan.
Ayer tiraba por alto
los
reconchos y... las patas
iciendo:
«Los churubitos»,
si
quién leche... ¡que se l'hagan...!
Y ahora, pa los
mociquios,
que
con la esa de las habas
tienen
la sangle regüelta,
y
en la ciudá no arreparan
ande
se meten, les digo
que
no se tiren con sárria
y
tó, que en los cabareses
hay
abora ca zagala,
mejor
que el bil carbonato
pa
quitar el hipo, y que abran
el
ojo, porque tamién
quitan la
salú... y la prata.
¡Mirar a nuestro Perráneo,
ya
dos meses en la cama...!
¡Y, es que tó está
adurterao,
y
ca cosa tié su mácula...!
Si hay en las calles pellejos,
charcos
u cortezas de habas;
si
sacuden las esteras,
echando
el porvo al que pasa;
si
por darte sarchichón...
lo
trocan por gutifarra...
¡Pos,
si aquí va a hacer ca uno
lo
que le venga del arma,
y
toma el mal escremento,
y
los méicos no atajan...
¡dista
pa jubarse un truque,
u
bailar una parranda;
tirarse
argún corrental
y
echar por alto una pata...
habrá
que ir con la sombrilla
y
la montera y la capa...
¡y dista con guantes
de esos
c'hacen con tripas de
vaca...!
Dao
en el mesmo Rincón del
Conejo,
a orillas del Regueron.
YO, FLUGENCIO
MENARGUES
(Hay un deo clavao
como seña datilera)
Es Copia:
José Zamora Martínez

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